Sobre la de las experiencias que he tenido en el ámbito de la orientación para la elección de una carrera, considero fundamental aclarar que ésta va más allá de elegir una carrera.
Frente a la búsqueda de la vocación resulta esencial el AUTOCONOCIMIENTO, esto es: ¿que me gusta hacer?, ¿qué no me gusta?, ¿dónde me gustaría trabajar?, ¿y dónde no?, ¿cuáles son mis habilidades, intereses, fortalezas, así como mis debilidades o aspectos negativos? Y básicamente, ¿cuál es mi proyecto de vida?
El proyectarte es absolutamente necesario para vencer los inconvenientes que pueden presentarse durante los años de estudio. Por ejemplo: si vas a estudiar ingeniería electrónica porque te gusta arreglar aparatos o porque es el sueño de mi vieja (como suelen decir) es probable que, ante las dificultades que debas atravesar durante los seis años de carrera, en algún momento pienses que no vale la pena semejante esfuerzo porque es posible que termines manejando un taxi. Este pensamiento clásico conlleva a la deserción o al desgano o a la cronicidad.
El segundo punto para considerar es la INFORMACIÓN. Se trata de conocer el mercado, tanto de la oferta como de la demanda, pues si bien la realidad se modifica -más en economías como las nuestras- hay carreras profesionales que históricamente están teniendo dificultades en la inserción laboral o el desarrollo económico. En cuanto a la oferta, es importante conocer los lugares donde se estudia, alcances de los títulos, habilidades necesarias, costos, tiempos, currículo, etc. Leer el resto del artículo…