El paso del colegio a la enseñanza superior es complicado. Alta deserción y gran cantidad de repitencia son factores que se dan a menudo durante el primer año. Académicos y estudiantes universitarios comentan como desafiar esta senda y obtener excelentes
Ingresar a la universidad implica obligaciones y responsabilidades que para muchos puede ser una situación estresante, pero el camino no termina ahí, porque la primera dificultad es el cambio brusco que existe entre el sistema escolar y terciario. El rigor de los estudios superiores que demanda una mayor responsabilidad y proactividad pueden hacer perder el norte hasta los más osados. Y, por lo mismo, se debe tener en claro que superar la primera barrera depende de cada estudiante.
Algunos alumnos enfrentan su primer año con absoluto relajo, y muchas veces este ambiente de mayor “libertad” con el tiempo termina por alejarlos de los estudios. Otros, por el contrario, toman una actitud de alta autoexigencia, donde la competencia por ser el mejor y por destacarse dentro de su grupo de compañeros es tan grande, que puede provocar el desarrollo de trastornos ansiosos, o incluso depresiones cuando no logran cumplir con sus propios parámetros. Es por ello que el equilibrio es la solución, según los expertos.